¿Service designer o superhéroe?

Service designer, design thinker, design strategist… Hay muchísimas maneras de referirnos al mismo perfil profesional. Aquí no vamos a hablar sobre cuál es el mejor título (para gustos, colores), pero sí os quiero explicar cuáles son las características personales y profesionales que creo que debe tener un buen service designer:

Según Tim Brown, CEO y presidente de IDEO, un design thinker debe reunir las siguientes cualidades:

  • Buen comunicador: es capaz de explicar conceptos complejos y hacer que parezcan sencillos. Además sabe expresarse de forma directa, clara y sencilla.
  • Empatía y habilidad social: sabe conectar fácilmente con las personas con las que trabaja para crear un buen ambiente, esencial para que las ideas fluyan.
  • Curioso: tiene la mente siempre despierta y con ganas de seguir aprendiendo ya que cualquier conocimiento, por lejano que parezca, puede ser aplicable a su trabajo.
  • Con visión estratégica: actúa conforme los objetivos estratégicos de cada cliente, entendiéndolos a fondo e interiorizándolos.
  • Creativo: busca nuevas maneras de entender y aproximarse a un problema. Sabe formular las preguntas desde otra perspectiva para lograr nuevos enfoques y planteamientos.
  •  Optimista: positivo por naturaleza. No importa la dificultad o las limitaciones de un problema: siempre existe una solución, por pequeña que sea.

A parte de estas cualidades, con las que estoy totalmente de acuerdo, añadiría otras de más mundanas:

  • Muchas dosis de paciencia: tratar con personas es un arte y en proyectos en los que las reuniones y las interacciones con otros son constantes (y no siempre fructíferas) es imprescindible saber respirar hondo y mantener una actitud positiva y abierta: nunca sabes cuándo va a salir la idea clave del proyecto.
  • Observador: las personas no dicen siempre todo lo que piensan (ni tampoco piensan todo lo que dicen). Hay veces que incluso están calladas y no participan. Aquí es donde saber observar y ver más allá de las palabras puede ser útil y muy enriquecedor.
  • Evangelizador: por desgracia, el país en el que vivimos todavía no está muy receptivo a proyectos de service design por lo que nos toca hacer una labor evangelizadora y transmitir la importancia y los beneficios de apostar por ellos.

Parece que hasta aquí, las características de un service designer no son muy distintas a las cualidades de cualquier otro profesional creativo. Y la verdad es que nunca me he cruzado con un profesional que las tenga todas (menudo superhéroe…).